La inquietud y la ansiedad marcan fuertemente nuestra época. A menudo las presiones de la sociedad actual son la causa de ello. La soledad y el miedo al mañana también ahuyentan la paz de nuestra mente. Entonces, ¿qué significa tener paz interior ? Es un sentimiento de seguridad ligado a las certezas. Si usted habla de paz en su entorno, muy a menudo las reacciones serán : “¿La paz ? Es precisamente lo que estoy buscando, pero ¿cómo obtenerla ?”. “¡La paz ! ¡Es un espejismo, una ilusión !”. En efecto, ¿cómo hallar la paz en un mundo cada vez más individualista, afectado por el estrés, las reivindicaciones, la corrupción, las incertidumbres… ? ?

La Biblia da una respuesta, una solución a esta pregunta. Jesús dijo a sus discípulos antes de ir a la cruz : “La paz os dejo, mi paz os doy ; yo no os la doy como el mundo la da” (Juan 14 : 27). Les dejaba la paz porque en la cruz iba a hacer la paz con Dios por ellos, sufriendo el castigo que sus pecados merecían. Luego, resucitado, Jesús fue a su encuentro y les dijo : “Paz a vosotros” (Lucas 24 : 36). Hoy, a todos los que creemos en él, nos da la paz interior, su paz.

Esto es exactamente lo que necesitan los que están solos, confundidos y temerosos. Necesitan recibir a Jesucristo como su Salvador y Señor, pero también necesitan experimentar su presencia, su paz en su corazón. Ya no debo tener miedo con respecto a las circunstancias de la vida, de la muerte y del futuro, pues Jesús resucitado me dice : ¡Te doy mi paz, una paz sin límite, no como el mundo la da !